Tiempo de Opinión
Fingen ser generosos
22, Septiembre 2017
Por Enrique Gutiérrez  

Si a los partidos políticos en este país les importara realmente la gente y las condiciones de miseria en que viven millones de mexicanos, seguro México sería una nación muy diferente.

Con muy escasas excepciones, jamás a los miembros de nuestra clase política les ha importado la gente, ni tampoco les importa hoy la tragedia y emergencia que viven millones de compatriotas tras los sismos del 7 y 19 de septiembre.

Hoy dicen que les preocupa la desgracia y se muestran dispuestos a donar, o renunciar a parte del financiamiento público que reciben vía nuestros impuestos, para que se canalice a la ayuda de los millones de damnificados.

Mienten. No son generosos. Nunca lo han sido. Los ha alcanzado el desprecio, el hartazgo de un alto porcentaje de la sociedad, y están dispuestos a pagar caro el desprestigio que con su soberbia y raterías se han ganado.

No es generosidad. Esa es la imagen que quieren vender. En realidad es la lucha por la sobrevivencia, temerosos de que esa repulsión que los arropa se traduzca en rechazo en las urnas en las elecciones del año próximo.

Por eso todos participan en esa subasta de “generosidad”. ¿Quién da más?

El PRI anunció que renuncia al 25 por ciento del recurso que le corresponde este año, para que el INE lo regrese a la Tesorería de la Federación a fin de que sea utilizado exclusivamente a la reconstrucción y ayuda a los damnificados por los sismos.

El PRD no dio cifras, pero su dirigente nacional Alejandra Barrales está dispuesto a donar parte del financiamiento público, con la condición de que todo sea manejado a través de un gran fideicomiso.

Por su parte Morena primero había propuesto donar un 20 por ciento del financiamiento, pero para mejorar la oferta del PRI ahora lleva la puja al 50 por ciento, y coincide con el PRD en el sentido de que todo debe ser manejado por un fideicomiso.

Nueva Alianza está dispuesto a donar el "20 por ciento de los gastos de campaña y 6 por ciento de los gastos ordinarios" y colocar esos recursos en un fideicomiso, al igual que el Partido Verde, que está dispuesto a ceder el 25 por ciento del recurso público que recibe.

El PAN propone donar el 50 por ciento del recurso, y que sea depositado en un fondo administrado por un comité ciudadanizado.

Encuentro Social se pronuncia por regresar el 20 por ciento de su financiamiento y ofrece luchar por acabar con el financiamiento público de todos los partidos.

Movimiento ciudadano anunció que donará el 100 por ciento de lo que le corresponde de financiamiento público, “a partir de ya”.

No es que sean generosos, nunca lo han sido. Hoy están arrinconados y temerosos por una sociedad que les expresa su repudio.

Pero no basta con que renuncien a todo o a una parte del financiamiento que reciben, por la emergencia y por única ocasión. Se trata de que hagan los cambios en las leyes para que así quede en el marco jurídico que los rige. Que los partidos se sostengan con recursos propios, y que el Estado mexicano solo gaste en la organización de las elecciones.

FACEBOOK Enrique Gutiérrez

TWITTER @ENRIQUEGUTIERR

CORREO egutierrez@rsn.com.mx